Farmacia Cerda
La Farmacia Cerda fue un establecimiento importante en Pehuajó, conocido por su atención farmacéutica personalizada y el vínculo cercano con la comunidad. Aunque ya no está operativa, su legado se remonta a un lugar donde los vecinos podían recibir atención profesional y asesoramiento sobre salud.
Entre los servicios que ofrecía, se incluían la dispensación de medicamentos, control de presión arterial y aplicación de inyectables, convirtiéndose en un punto de referencia para muchos. Además, contaba con una variedad de productos de cuidado personal, asegurando que las familias tuvieran acceso a lo que necesitaban.
El cierre permanente de la farmacia representa una pérdida significativa para la comunidad local, subrayando la importancia de las farmacias de barrio en la atención personalizada y la confianza mutua que se establece entre el farmacéutico y sus pacientes.